retazos de esquinas semitransparentes

viernes, 25 de febrero de 2011

Era un jodido hombre con suerte

El pitillo cayó al suelo y esto le sacó de su estupor. Parecía que la vida le sonreía un poco más cuando el humo conquistaba sus pulmones.
Tenía suerte, era un jodido hombre con suerte, no había sufrido grandes desencantos ni pérdidas, desconsuelos. Pero siempre hay algo que falla, y no es que fuese feo o poco querida, no. Su jodido fatum era algo más inquietante. Su habilidad para encontrar preguntas sin respuestas,
agujeros negros
abismos.
Ansiaba saber...
ni siquiera el barman de turno encontraba una salida ante tal habilidad para hayar preguntas sin respuestas.
Arrojado al abismo,
donde la ciencia resulta insultante, la filosofía una patraña
donde no había mucho más que agachar la cabeza y aceptar.

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