Tú que tenías miedo, tú que me pediste que no lo tuviera, tú que me perdonaste, que me educaste.
Tú que te volviste pasado. Tendría un presente contigo. Siento haberte abandonado. Tú.
retazos de esquinas semitransparentes
martes, 22 de enero de 2013
miércoles, 16 de enero de 2013
Sin título.
No
sale. No se comenta. Necesito hablar, y por eso escribo.
Me
repito lo que elijo. Hay cosas que no me repito, y que también
están, dentro. A veces, viene bien sacarlas. Arrancarme la piel es
lo que quiero. Pienso que si el dolor estuviese patente el siguiente
paso sería irse.
No
es que me hastíe. Me hastía solo si lo digo, eso sí. Me cala,
con solo ponerle nombre. Por eso ponerle nombre a las cosas es lo más
importante. Hay que cuidarlos, elegirlos.
Quisiera
escribir hasta llegar. Pero dónde está ese querer, dónde quedará
el principio. Las cosas a medio hacer, me inquietan. Contradicciones
lógicas dentro de ti. 'Si eres escritor, escribe, no le des mas
vueltas'. Esta frase como
principio y fin de toda cavilación al respecto. Quizás debiera describir...
Ahora,
es el salón. Hay una variedad de 'cada unos'. Las relaciones también
son de cada uno, naturalmente. Y hay algo más. Yo aquí, y también
mas allá, en la calle. Lo que siento es que estoy a gusto. Lo que
pienso, qué
a lo mejor no está eso del todo mal. Eso de permanecer, el encanto.
Lo conoces, vives, feliz.
Salamanca.
Quizás fue por los años universitarios que la trabaron. Él, y
todo, también todos los otros, nosotros que vivimos allí.
Conectar, con el folio, es maravilloso. Te lo sacas de dentro al posarlo aquí,
así, vertiendo la amalgama del absoluto, que es lo que te atraviesa y
nace de ti. Estas a gusto cuando estás
honesta, siempre. Contigo y con los otros.
No
se la solución pero la intuyo. Y la intuyo porque creo que es lo
bueno, lo correcto. Y este sentimiento viene de dentro, por pura duda
y debate. Cuestionamiento.
Esto
me gusta, esto del control mental, me gusta. Estoy contenta, c'est la
vie, mon dieu, c'est magnifique. Patrañas o no, poco a poco, así se
va haciendo llevadero.
Intento
agrietar, agrietarme, con las palabras adecuadas, nada más. Creo que en
el lenguaje está todo, en los nombres.
Nieves.
1.13
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