El amor, hecho
ira, mana de
mi piel, cual
parto abrupto
por los poros
sangrantes
retazos de esquinas semitransparentes
lunes, 26 de diciembre de 2011
Just a play
El yo debe sentir placer por el mismo hecho de ser yo.
La conciencia, tu estar con tu flujo pensativo,
con la grandeza y la diversidad de ese otro
mundo-tu (interno).
Extralimitar tus fronteras.
Descubrir nuevos territorios.
Explorar.
¡Inventar!
Se ha de sentir placer de estar a solas cn el yo.
Porque lo que nos constituye como individuos,
irrepetibles,
no es el adn, ni el color de tus ojos, ni tu huella dactilar
¡No!
Lo más tú es la forma de tu flujo de pensamiento,
la estructura.
Eso ni siquiera puedes comunicarlo.
Una gran parte de nuestra conciencia o ser es
INCOMUNICABLE
sola y propia nuestra.
Aunque esta forma no sea pura
al estar condicionada por el medio.
No como la huella o el adn...
Pero, simbolicamente, y real en mi corazón,
el yo de cada uno es el devenir de su mente.
Ese maravilloso prado de ideas.
Constituido y transportado en la envoltura del lenguaje.
Pero...
¿Qué importancia tiene realmente el lenguaje?
No me imagino un flujo de pensar amplio y rápido sin él.
Pero...
tal vez no lo sepamos,
y sí haya un medio de autocomunicación y diálogo
(que no almacenamiento)
que no conocemos
y que es mil veces más raudo y efectivo.
Y que luego toda esa información,
que viaja en el medio desconocido,
se traducirá
(con deficiencias claro)
al lenguaje.
Puede que sea algo así
o
puede que no.
¡AÚN HAY COSAS SIN NOMBRAR!
just a play
Suelo
Suelo. Imperecedero bajo mis dedos. Rugoso, insano. Regado por la sandre de mis pies.
(...)
El calor me lanza de nuevo a la vida, permanezco inmovil hasta que noto que él se marcha y me quedo sola. Estoy desconcertada, intento poco a poco levantarme. Los recuerdos tardan en abordar mi cabeza y, cuando ocurre, un grito ahogado devora mi almohada.
No hay tiempo. Reconozco mi cuerpo palmo a palmo. Mis pies están curados, pero mi torso, mis muslos, mi cuello, están plagados de nuevas cicatrices, pese a ello, he cogido algo más de peso. Deben haber pasado muchas semanas, mi carne luce horrible, maltratada. Nadie salvo yo tiene derecho a lastimarlo.
Lastimarme...las palabras han perdido todo el sentido para mi, o tal vez lo estén recobrando por primera vez. Lastimarme.
Oigo el ruido de un motor, ha vuelto.
Sí, ese cuchillo me servirá.
Y agradezco cada gota de sangre que derramo, cada grito de dolor que se desprende de él. La vida corre por mis venas. La ira. Solo yo puedo acabar conmigo. Gimo cada vez que hinco la hoja del cuchillo en su carne. Un orgasmo recorre mi cuerpo, el líquido rojo, caliente sobre mi piel, me lleva al éxtasis.
Vida.
martes, 6 de diciembre de 2011
Donde tú no estás
Gritar
Golpear
Desgarrar
Sacar de mi la sangre infecta que mutila mis venas
y espacirla por el mundo de presuntos colores
que nos alcanza.
Herir
me hieren
Temo
mi caída
Escapar
quiero.
No volverás
no volveré
Al lugar donde tú
ya no estás.
sábado, 3 de diciembre de 2011
Pánico
Pánico, a que te vayas como se fueron otros.
Pánico, a amar desesperadamente.
Pánico, a que un día, derrepente, deje de llover para nosotros.
Pánico, a que no puedas entenderme.
Pánico, a una noche de folio en blanco.
Pánico, a un colchón sin tu calor.
Pánico, a no sentir dolor.
Pánico, a un teléfono que no suena.
Pánico, a hacer trizas los pedazos que soy yo.
Pánico, a no tener un bolígrafo a mano.
Pánico, a perder el control.
Pánico, a desgarrar mi sensación.
Pánico, a dormir sin ganas.
Pánico, a unos labios que no son vos.
Pánico, a no tener porque temer.
Pánico, a querer huir lejos de todo.
Pánico, a no tener a donde huir.
Pánico, a no saber como seguir.
Pánico,
Un año
Hace un año que soy una persona que no era.
Hace un año que me arrebataron tanto
tanto, que creí quedarme sin nada.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)