retazos de esquinas semitransparentes

lunes, 12 de septiembre de 2011

INOCUIDAD

Me quedé sin la respuesta, el resultado exacto de la emoción.
La tuve, la trascendí, o a la inversa, llegué al proceso;
y ahí me perdí,
entre procesos y estructuras del pensamiento, claves volátiles.
Sueños.
Y ahí me quedé,
sin noción alguna del suelo que anidaba bajo mis pies.
Sin saber comunicarme, porque el resultado se me despistaba..
¿Y qué más daba pues?

Y allí,
anclada,
sola,
me frustraba en el intento por conocer la materia oscura que se pierde tras la codificación absoluta del todo.
¿O tal vez casi absoluta?
¿Cuántos niveles cognitivos podemos conquistar?

La duda me enturbia cual mosquito zumbante...
Es esta sensación de derrota prematura otra vez..
La historia, lo otro, lo que sea, maneja los hilos de la vida, las riendas se desvanecen.

Mujer de poca fe
hay que creer para poder entregarse a la batalla con sed de sangre, tu propia sangre.
De no ser así, no seremos nada, perdedores ante nuestros ojos.
Alguna absurda inspiración nos querrá encaminar hacia la ataraxia.
¿Ataraxia? pamplinas...solo resta la duda.
Ya me arrebaton la maldita gloria,
¿Por qué ahora también mis asideros?


La nube de humo en la que vivo golpea mi cabeza...¿Descanso?

..a medias.. Duermo, o tal vez, vivo

inevitablemente

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