Podría vivir en un eterno vals pendiendo de su sonrisa
viendo como su rostro se torna historia
y se acrecienta y se hincha su pobre corazón
ante la magnificiencia de su felicidad,
la tuya no, la del otro, la del que miras,
la del que rie...
y tu mano, desconfiada se acerca a la comisura de sus labios
para tocar aquello que anhela cn fervor
y asustada porque todo se vuelva sueño
y ya no sea él sino otro, que no es el tuyo,
o que ya esa sonrisa no sea para ti
o que, quizás
simplemente estés duermiendo
lejos, muy lejos
del extasis de la belleza que vives cuando le miras
No hay comentarios:
Publicar un comentario